Con vistas directas al puerto deportivo, esta espaciosa (¡y preciosa!) estancia tiene capacidad para 9 huéspedes y hace que sea muy tentador simplemente relajarse y disfrutar del entorno, lo cual recomiendo encarecidamente, jeje. El balcón de arriba es perfecto para ver el atardecer sobre el agua, y el baño exterior es un verdadero lujo. Además, ¡la vista desde el dormitorio principal es simplemente *chef's kiss*!
Aquí no hicimos mucho más que tomar té y ver pasar los barcos, pero si te apetece explorar, ¡el santuario de delfines cercano merece mucho la pena! ¡También hay una piscina compartida y una pista de tenis para disfrutar!