Este lugar siempre me atrae: la vista frontal de Yodobashi en Shinjuku. Es ese aspecto clásico de Japón: letreros de neón enormes, escaparates repletos y un árbol que atraviesa la escena como si estuviera posando con el edificio. Tiene una vibra retro-futurista, especialmente de noche cuando las luces rojas y cian empiezan a brillar.
Me encanta cómo toda la esquina se siente viva. Siempre hay algo pasando: gente caminando, aprovechando la última oferta, algún artista callejero ocasional, y si tienes suerte, algo de lluvia para convertir el pavimento en un espejo de locura neón. Es uno de esos lugares que te da cien ángulos para jugar. Tomas amplias, detalles, siluetas, lo que quieras.
Mejor momento para fotografiar:
La noche es donde ocurre la magia, especialmente después de la lluvia cuando el brillo rebota en el suelo mojado. Pero no te lo saltes durante el día tampoco; esos letreros rojos resaltan maravillosamente contra un cielo azul claro. Vuelve en diferentes momentos y te llevarás fotos totalmente diferentes cada vez.