Te sorprenderá inmediatamente el interior tranquilo y minimalista, que alberga las impresionantes esculturas de mármol de Cristo y los doce apóstoles de Bertel Thorvaldsen. La atmósfera pacífica ofrece un escape tranquilo del bullicio de la ciudad, permitiéndote un momento de reflexión. Es un lugar de profunda belleza e importancia histórica, habiendo acogido importantes eventos nacionales, incluidas bodas reales.
Un sitio con 800 años de historia: El lugar ha albergado una iglesia desde 1209. A lo largo de los siglos fue devastado repetidamente por incendios y guerras. La noche del 5 de septiembre de 1807, durante las Guerras Napoleónicas, los ingleses utilizaron la altísima aguja de Vor Frue Kirke como punto de mira, y un cohete le prendió fuego, lo que provocó que se derrumbara en la nave y prendiera fuego a todo el edificio.
Abierta la mayoría de los días para visitantes, aunque cerrada durante los servicios religiosos