Kinkaku-ji, comúnmente conocido como el Pabellón Dorado, es un templo budista zen ubicado en Kioto, Japón. Es un destino turístico muy popular, clasificado como uno de los lugares más sagrados de la Tierra y que contiene numerosas reliquias de su fundador, Ashikaga Yoshimitsu. El pabellón en sí es un edificio de tres pisos cubierto con auténticas láminas de oro, afortunadamente restaurado después de su famoso incendio en 1950. Combina con éxito tres estilos arquitectónicos distintos: shinden, samurái y zen, cada uno con una atmósfera e historia únicas. Además, el edificio y los terrenos también están diseñados para reflejar la naturaleza, la muerte y la religión, ofreciendo una experiencia verdaderamente única para los visitantes. Kinkaku-ji es un monumento increíble y fascinante de contemplar y debería ser visitado por cualquiera que tenga la suerte de recorrer esta histórica zona de Japón.