Un recorrido por barrios tranquilos y muy porteños, donde la ciudad se vuelve más barrial y cotidiana. Calles arboladas, casas bajas y pequeños comercios marcan el ritmo de un paseo pensado para caminar sin apuro y prestar atención a los detalles. Es una forma de descubrir una Buenos Aires menos evidente, lejos del ruido y del apuro, ideal para quienes disfrutan de los recorridos largos, el paisaje urbano y esa sensación de estar un poco fuera del mapa.