La zona centro de São Miguel es perfecta para quienes quieren entender la isla más allá de los miradores famosos. Combina costa volcánica, termas, plantaciones de té, pueblos tranquilos y rutas interiores con mucha flexibilidad según el clima.
Es una buena zona para organizar un día equilibrado: caminar por la mañana, visitar Gorreana o Ribeira Grande, almorzar con calma y terminar en aguas termales o en la costa, según las condiciones.
Mi consejo: no la planifique como una sucesión rápida de paradas. Déjele margen. En esta parte de la isla, muchas veces lo mejor aparece entre un desvío, una nube que se abre y una carretera secundaria.