Escondido en las montañas de Gran Canaria, encontrarás esta encantadora bodega y restaurante familiar, un auténtico secreto local. Es el tipo de lugar donde el dueño te recibe con una sonrisa y la deliciosa y abundante comida canaria se elabora con cariño con ingredientes cultivados en la propia finca. No te pierdas su vino casero, el acompañamiento perfecto para platos como las tiernas costillas y el sabroso potaje de garbanzos, todo ello mientras te sumerges en la belleza del entorno rústico.