Escondida en una encantadora calle empedrada del Barrio Latino, encontrarás la panadería más antigua de Copenhague, una auténtica institución. El aroma a canela y cardamomo te atraerá incluso antes de que veas la cola, que avanza sorprendentemente rápido. No te desanimes; la recompensa son sus pasteles calientes y hojaldrados, especialmente los legendarios rollos de canela. Llévate tus dulces para llevar, ya que escasean los asientos, y disfrútalos mientras paseas por las calles históricas para vivir una auténtica experiencia local.