Santa Teresa nos robó el corazón al instante. Este pequeño pueblo de surf en la península de Nicoya, Costa Rica, tiene un ambiente relajado y bohemio, perfecto para parejas que buscan combinar aventura con relax en la playa. Los atardeceres, el surf y la energía tranquila hacen que sea difícil irse.
Cosas que nos encantaron en Santa Teresa:
Surf y Playas – Playa Santa Teresa y Playa Carmen son perfectas para todos los niveles. Alquilamos tablas y pasamos horas cogiendo olas y simplemente tomando el sol.
Vistas del Atardecer – Ver el sol sumergirse en el Pacífico desde la playa o un café en el acantilado fue pura magia.
Comida Local y Cafés – Nos encantó disfrutar de mariscos frescos, smoothie bowls y café en pequeños lugares locales escondidos por el pueblo.
Aventuras Cercanas – Recorrer senderos en ATV por la jungla, visitar cascadas y explorar Mal País añadió un toque de aventura a nuestros días.
Ambiente Relajado y Yoga – Santa Teresa está llena de estudios de yoga y centros de bienestar. Las mañanas haciendo una sesión de yoga en la playa o simplemente relajándonos en una hamaca fueron algunos de nuestros momentos favoritos.
Mejor Hotel:
Pranamar Villas & Yoga Retreat – Alojarse aquí fue increíble. Justo en la playa con impresionantes vistas al mar, hamacas y un ambiente sereno, fue la mezcla perfecta de comodidad y paraíso tropical.
Consejos para Visitar:
Mejor época: De diciembre a abril para un clima seco y soleado.
Cómo llegar: Aproximadamente 6 horas desde San José en coche o shuttle; un viaje de 45 minutos desde el aeropuerto de Tambor.
Imprescindibles: Traje de baño, protector solar, repelente de insectos y efectivo para pequeños cafés y tours.
Santa Teresa es la mezcla perfecta de surf, atardeceres y encanto bohemio. Entre olas épicas, días de relax en Pranamar y noches tranquilas en el pueblo, es uno de esos lugares que te hacen querer quedarte más tiempo de lo planeado.