Visitar el Arco de Santa Catalina es imprescindible cuando estás en Antigua Guatemala — es probablemente lo más icónico de toda la ciudad y seguro lo has visto por todo internet, ¡pero sigue siendo increíble en la vida real! El brillante arco amarillo enmarca perfectamente el Volcán de Agua detrás, convirtiéndolo en uno de los lugares más fotografiados de la ciudad. Dato curioso: el arco fue construido originalmente en el siglo XVII para permitir a las monjas del convento de Santa Catalina cruzar la calle sin salir.
Nos encantó pasear por las calles empedradas alrededor del arco, entrando en las pequeñas tiendas, cafés y galerías de arte, y simplemente empapándonos del encanto colonial. El mejor momento para ir es temprano por la mañana, no solo para evitar las multitudes, sino también para capturar esa mágica luz matutina sobre el arco y el volcán, lo que lo convierte en la foto perfecta para Instagram sin hordas de turistas.
Es completamente gratis de visitar y está justo en el corazón de Antigua, así que puedes combinarlo fácilmente con un paseo por el Parque Central o una parada para tomar café en uno de los cafés cercanos.