Tomar una clase de cocina peruana es una de las formas más divertidas (y deliciosas) de experimentar Perú más allá del turismo. Es práctica, social y te da una visión real de los sabores, ingredientes y la cultura gastronómica local, además de que realmente te comes todo lo que preparas.
La mayoría de las clases comienzan con una visita al mercado local, donde aprendes sobre ingredientes nativos como los ajíes, el maíz, la quinua y las hierbas frescas antes de ir a la cocina. Normalmente prepararás clásicos como ceviche, lomo saltado, o ají de gallina, junto con uno o dos pisco sour para empezar.
Reservamos nuestra clase a través de GetYourGuide (añadimos el enlace), y fue súper fácil y bien organizada: excelentes guías, instrucciones claras y un ambiente relajado que la hizo divertida incluso si no te sientes seguro en la cocina. Las clases suelen durar 3-4 horas, lo que la convierte en una actividad fácil de medio día.
Los precios suelen rondar los USD $40-$70, dependiendo de la ciudad y lo que incluyan, y sinceramente, es un gran valor por la experiencia, la comida y las bebidas.
Si te encanta la comida o simplemente quieres una experiencia cultural memorable y práctica, una clase de cocina peruana vale 100% la pena, y te irás con nuevas habilidades, el estómago lleno y recetas que querrás recrear en casa.