Sin duda, uno de los lugares para nadar alimentados por glaciares más impresionantes y de un azul brillante que jamás verás. Ahora, para ser totalmente sincero, mientras escribo esto, Google Maps dice que la ruta de las Blue Pools está cerrada. Técnicamente, la ruta oficial está cerrada, pero aún puedes llegar a las piscinas. Es aproximadamente una caminata de 1 km para llegar a ellas desde el aparcamiento, y si te encuentras con el cierre de la ruta, simplemente gira a la derecha donde el camino está bloqueado. Es bastante obvio y difícil de pasar por alto, además de que muchísima gente sigue visitando a pesar del cierre.
Para llegar, tendrás que cruzar el primer río. Normalmente, el agua te llega hasta los tobillos o las rodillas, bastante fácil, pero si el agua está más alta, ni se te ocurra cruzar. ¡La seguridad es lo primero!
Cuando finalmente llegues, las piscinas son absolutamente impresionantes, cristalinas, de un azul brillante y con agua pura de glaciar. Es el lugar perfecto para que los amantes de la naturaleza se relajen y lo disfruten todo, pero una advertencia justa: el agua está realmente helada, ¡así que prepárate para ese choque frío si decides saltar!