Cape Reinga es un lugar increíblemente hermoso y sagrado para visitar en tus aventuras por Nueva Zelanda. Después de conducir lo más al norte que puedas, harás una corta caminata de 300 metros hasta el Faro de Cape Reinga. Por el camino, encontrarás señales que explican lo especial que es esta zona para el pueblo maorí (los pueblos indígenas de Nueva Zelanda).
Según la tradición maorí, este es el lugar donde los espíritus parten del mundo terrenal en su viaje de regreso a Hawaiki, la patria ancestral. Se dice que descienden por un árbol pōhutukawa en los acantilados y se adentran en el océano para comenzar su travesía, un lugar verdaderamente significativo y espiritual.
Mientras sigues caminando, notarás algo fascinante: el mar aquí tiene dos tonos diferentes. Esto se debe a que es donde se encuentran el Mar de Tasmania y el Océano Pacífico, pero no se mezclan. Las corrientes chocan, creando poderosos remolinos y colores distintivamente diferentes en el agua. ¡Es un fenómeno natural tan único de presenciar!
El faro fue construido en 1941 y ahora es operado por Maritime New Zealand. También hay un divertido cartel cercano que muestra lo lejos que estás de ciudades como Londres y Sídney, una oportunidad genial para una foto.
¡Y no olvides escanear el agua mientras estás aquí! Cuando visité, vi al menos 30 delfines jugando en las aguas poco profundas. Fue un momento tan increíble y especial, definitivamente uno de los puntos culminantes de mi viaje.