Una playa donde puedes cavar un hoyo y se convierte en una piscina de agua hirviendo... ¡qué guay es eso!
No te voy a mentir, este lugar es un poco una trampa para turistas, pero sigue siendo una experiencia muy divertida y única. Hay algunas cosas que debes tener en cuenta antes de ir.
El momento es clave, ya que el agua caliente solo se encuentra durante la marea baja y unas dos horas alrededor de ella. Si llegas con marea alta, no podrás acceder a los puntos calientes.
El estacionamiento no es gratuito, así que prepárate para pagar en los aparcamientos cercanos.
Si no tienes una pala, puedes alquilar una en la playa o en los hoteles cercanos.
Una vez que encuentres un parche cálido, cava un hoyo para que el agua caliente fluya hacia una piscina. Solo ten cuidado de no sentarte directamente en la corriente, ya que el agua puede estar hirviendo. Además, huele a azufre, así que definitivamente te recomiendo enjuagarte después.
Es una pequeña aventura divertida, pero asegúrate de consultar los horarios de las mareas y prepárate para compartir el espacio con mucha gente.