Testimonio de la riqueza y variedad natural de la isla, es un lugar surrealista al que se llega por un sendero circular desde Vilaflor: 12,9 km y un desnivel total de casi 800 m, a través del Camino Real de Chasna, una antigua vía de comunicación que unía el norte de la isla con el sur. También hay un sendero más corto: en coche desde Vilaflor en dirección al Teide, en el km 66, toma el camino de tierra a la derecha durante 7 km, hasta la señal que indica el Paisaje Lunar a 1,8 km. Desde allí, en unos 50 minutos de caminata, llegarás al Mirador Los Escurriales con una espléndida vista de estas extravagantes formaciones de material volcánico claro modeladas por el viento. El terreno es empinado y resbaladizo, así que usa botas de montaña. Las rocas son de un cálido color dorado y el silencio solo lo interrumpe el viento.