Este pequeño pueblo pesquero en la salvaje costa oeste es uno de los lugares más fascinantes de la isla y te mostrará Fuerteventura en su forma más cruda. El principal atractivo de Ajuy es su dramática playa de arena volcánica fina y negra como el carbón, donde rompen las enormes y espumosas olas del Atlántico.
Justo al lado de la playa comienza un sendero de piedra que recorre los acantilados y que te llevará a las enormes cuevas marinas de Cuevas de Ajuy. Aquí, según las leyendas, los piratas escondían sus tesoros. Además, esta zona es la parte geológicamente más antigua de todas las Islas Canarias, así que literalmente caminas sobre el fondo oceánico de decenas de millones de años. Sin embargo, muchas veces las olas son demasiado salvajes y el sendero suele estar completamente cerrado, ¡así que respétalo! Ya han ocurrido accidentes aquí varias veces y han muerto turistas. El océano es una fuerza extremadamente poderosa.
Después de explorar las cuevas, no olvides detenerte en alguno de los restaurantes locales del pueblo y disfrutar del salvaje paisaje con un plato de mariscos frescos.