Este histórico pueblo en el norte de la isla fue una vez la capital de Fuerteventura y su pasado aristocrático se siente en cada rincón. La Oliva te encantará con su arquitectura tradicional canaria y su ritmo tranquilo y auténtico, donde no encontrarás multitudes de turistas. El principal atractivo es el icónico edificio Casa de los Coroneles (Casa de los Coroneles), una majestuosa residencia con hermosos balcones de madera que una vez controló toda la isla. Justo al lado encontrarás una hermosa iglesia con un campanario oscuro de piedra volcánica y varias galerías excelentes que demuestran que este lugar hoy vive de la cultura y el arte.
Es una parada excelente para un paseo por la tarde, donde en lugar de la brisa marina, te sumergirás en la rica historia y la tranquilidad del interior. Una parada obligatoria es un café y un zumo en el quiosco de la plaza. Para los ciclistas, también es una parada genial tanto para bicicletas de carretera como de gravel. Y los nadadores disfrutarán de una piscina de 25 metros medio vacía por 3 euros.