Si eres de los que les gusta comer sin prisa y tener conversaciones espontáneas, The Lazy Dog en Old Manali es tu lugar. Es uno de esos sitios raros que de alguna manera hace que todos, la pareja de mochileros con tatuajes a juego en los tobillos, e incluso esa familia con tres niños ruidosos, se sientan como en casa.
¿Qué hacer aquí?
Relájate. En serio, ese es el objetivo. Busca un asiento junto al río, pide algo delicioso (el curry tailandés es excelente, la Bruschetta de tomate y albahaca es para morirse) y sus cócteles no son de broma. Si estás por la noche, suele haber música en vivo o una lista de reproducción bastante ecléctica sonando suavemente mientras las luces de hadas se encienden; solo siéntate y escucha a extraños intercambiar historias de senderismo.
Cómo llegar:
Justo en el corazón de Old Manali, por un pequeño sendero que pasa el río Manalsu. Está bien señalizado y es muy popular; verás a la gente reunirse en los escalones al atardecer.
Para los curiosos:
Es apto para mascotas. He visto golden retrievers durmiendo la siesta debajo de las mesas mientras sus dueños tomaban gin-tonics. ¿Y el personal? Súper relajado. No en plan "no nos importa", sino en plan "tómate tu tiempo, estás en casa". Puedes venir con un libro y quedarte horas, sin presión, sin miradas de reojo.
Es bueno saber:
Se llena en temporada alta, así que ve temprano para conseguir una mesa junto al río o prepárate para esperar. Pero, sinceramente, incluso esperar aquí se siente menos como una tarea y más como una excusa para quedarse y dejar que la vida vaya más despacio.