Ubicado justo cerca del corazón del casco antiguo de Gjirokastër, el Hotel Musée es una casa de huéspedes de la época otomana bellamente restaurada que combina historia con comodidad. Está a pocos pasos del bazar y el castillo, pero escondido en una calle tranquila, lo que lo convierte en una base perfecta para explorar la ciudad.
Cuando me alojé aquí, el desayuno fue sin duda un punto culminante: mermeladas caseras, miel y platos tradicionales servidos en una terraza con vistas a Gjirokastra. Las habitaciones tienen interiores hermosos y están llenas de carácter, con detalles de madera tallada, camas cómodas y, en algunos casos, balcones con vistas a la ciudad.
La familia que lo dirige es excepcionalmente acogedora, siempre dispuesta a ayudar con recomendaciones. Si buscas una estancia céntrica y acogedora en Gjirokastër con una gran vista y una cálida hospitalidad, el Hotel Musée es una excelente opción.