Santa Sofía en Estambul es una asombrosa estructura histórica reconocida en todo el mundo. Construida por el emperador bizantino Justiniano I, inicialmente como una catedral cristiana llamada Megale Ekklesia, la estructura fue convertida más tarde en una mezquita por el sultán Mehmed II tras la conquista de la ciudad en 1453. A lo largo de los siglos, ha pasado por muchas alteraciones y se han construido elementos importantes de la tradición arquitectónica islámica durante la era otomana de su propiedad. Hoy en día sirve como museo abierto a visitantes de todos los ámbitos, mostrando los mosaicos, minaretes, mihrab (nicho que mira hacia La Meca), minbar (púlpito), la gran lámpara de araña y la impresionante cúpula que la han hecho admirada por personas de todo el mundo.
Es una parada clásica en tu recorrido por Estambul, no te la puedes perder.