La Mezquita Azul es una visita obligada en cualquier viaje a Estambul. Seguro que has visto cientos de fotos de esta estructura icónica, enorme y hermosa. Es un lugar genial para explorar porque también está justo al lado de Santa Sofía, otra visita imprescindible.
Esta Mezquita del Sultán Ahmed del siglo XVII es una de las mezquitas más icónicas de la ciudad, con sus distintivos azulejos azules de Iznik, espectaculares paneles de arte otomano y caligrafía en las paredes, y su gran cúpula central. Los visitantes pueden deleitarse con la impresionante decoración interior, maravillarse con las cuatro columnas en forma de pata de elefante que sostienen la cúpula y explorar el patio exterior. Contempla su imponente estatura con el telón de fondo de Santa Sofía, el Hipódromo y el gran Museo del Mosaico del Palacio.
*Por las calles hay muchos lugares geniales para probar el delicia turca. Haz un pequeño recorrido, probándolos todos para encontrar los mejores.