La playa Wharariki es uno de esos lugares que parecen demasiado dramáticos para ser reales, y sí, si te resulta familiar, es porque es el salvapantallas de Windows. Las islas Archway, que emergen del mar, se han convertido en una imagen icónica de la costa salvaje de Nueva Zelanda.
Llegar allí requiere un poco de esfuerzo: un camino estrecho de grava seguido de una caminata de 20 minutos a través de tierras de cultivo onduladas y dunas costeras, pero la recompensa es enorme. Con la marea baja, los reflejos en la arena son irreales, se abren cuevas en la base de los acantilados e incluso podrías ver crías de foca jugando en las pozas de marea 🦭. Se siente completamente remoto, casi sin nadie más alrededor.
Consejos:
Ve con la marea baja para ver los reflejos completos y acceder a las cuevas.
Suele hacer viento, lleva una chaqueta, incluso en un día soleado.
Lleva todo lo que necesites, no hay instalaciones.
Es mejor visitarla al amanecer o al atardecer para disfrutar de esa luz dorada y melancólica.