El aura misteriosa del Palazzo Vecchio ha sido durante mucho tiempo una inspiración para muchos creativos, incluido Dan Brown, quien lo mencionó en su “Inferno”. En el libro —y más tarde en la película— los personajes buscan la máscara funeraria de Dante (es decir, esculpida de su rostro antes de ser enterrado) que desapareció del palacio. En realidad, la máscara sigue allí, segura e intacta, pero los historiadores coinciden en una cosa: no es, de hecho, la máscara funeraria de Dante, sino muy probablemente una máscara esculpida de una de sus estatuas que se perdió hace mucho tiempo. De todos modos, ¡será una parada obligatoria para cualquier fan de Dan Brown!
Lo que personalmente me intriga un poco más es la historia de la pintura perdida de Da Vinci, supuestamente ubicada debajo de una de las obras de Vasari. Cuando el Gran Duque Cosme I encargó a Giorgio Vasari la decoración del Salone dei Cinquecento, muchas obras importantes que se encontraban allí se perdieron, incluyendo una de Miguel Ángel y otra de Leonardo. Según algunos relatos, Da Vinci terminó de pintar la pared, pero no se secaba lo suficientemente rápido. Cuando intentó un método innovador para acelerar el proceso de secado, utilizando braseros avivados con carbones calientes, los colores supuestamente se escurrieron por la pared. La leyenda dice que Vasari construyó una pared falsa sobre la obra inacabada de Leonardo para pintar sobre ella y preservar el trabajo del gran artista; sin embargo, hasta el día de hoy, al