La Citânia de Briteiros es uno de los asentamientos protohistóricos más significativos de la Península Ibérica, destacable por su tamaño, la monumentalidad de sus murallas, su organización urbana y su arquitectura. Su estudio comenzó en 1874, cuando Francisco Martins Sarmento dirigió la primera campaña arqueológica y, para proteger el terreno que se estaba descubriendo, lo compró él mismo, un acto sin precedentes en Portugal. (Wikipedia)
El uso inicial del Monte de São Romão se remonta al Neolítico Final y al Calcolítico, cuando se tallaron paneles de arte rupestre en los afloramientos de granito de la ladera. Como asentamiento, la ocupación data de principios del primer milenio a.C., en la Edad del Bronce Atlántico. El período de oro de la citânia abarca desde los siglos II y I a.C. hasta el cambio de era. (Wikipedia) Con 20 hectáreas, cuatro líneas de murallas y un trazado urbano que incluye calles, bloques residenciales, fuentes y baños, llamarla ciudad no es una exageración.
Su monumento más célebre es la Pedra Formosa. Perteneció a una casa de baños castreña —no a un horno crematorio, como se creyó durante décadas, sino a una estructura de baño de vapor tipo sauna, utilizada en los rituales de iniciación de las comunidades indígenas. (Visitesposende) Es un monolito de granito de casi tres metros de ancho y más de dos metros de alto, profusamente decorado, con una abertura semicircular en su sección inferior. (Patrimoniocultural) La decoración abarca motivos geométricos, espirales y entrelazados —el mismo lenguaje visual que recorre todo este territorio, desde el Neolítico hasta la Edad del Hierro. La baja abertura ovalada por la que se entraba a la cámara de vapor tiene forma de umbral: una puerta a otro estado.
La historia de la Pedra Formosa es en sí misma un acto de cartografía profunda: cayó de la cima de la citânia, fue transportada al atrio de Briteiros en 1718 usando once yuntas de bueyes, y fue subida de nuevo por Martins Sarmento en 1876 usando veinticuatro yuntas. Ahora se encuentra en el Museu da Cultura Castreja en São Salvador de Briteiros. (Patrimoniocultural) Una piedra que ha sido movida por bueyes, por brazos, por curiosidad, por la ciencia —que ha sido altar, monumento funerario, objeto litúrgico y obra de arte. Que nunca ha dejado de ser las cuatro cosas simultáneamente.
Cuándo visitar: Entrada de pago. Se recomienda encarecidamente una visita al Museu da Cultura Castreja antes de ascender al castro. El Museu Martins Sarmento en Guimarães alberga la Pedra Formosa original.