Tres anillos de murallas. Una colina que se eleva 153 metros a menos de cinco kilómetros del Atlántico. Uno de los asentamientos castreños más antiguos del noroeste de la Península Ibérica, ocupado desde la Edad del Bronce tardía hasta el período romano, con una cuadrícula de calles ortogonal en su fase final y un sistema defensivo de piedra seca de construcción excepcional.
Cividade de Terroso no era un pueblo. Era una ciudad. Desempeñó un papel principal en la temprana urbanización de la región en el primer milenio a.C., funcionando como uno de los asentamientos castreños más antiguos y grandes, y formó parte de rutas comerciales marítimas establecidas con civilizaciones mediterráneas. Aquí se encontraron los Pendientes de Laundos y el collar articulado de Estela, joyas de oro y plata que revelan contacto con técnicas mediterráneas avanzadas, incluyendo la filigrana y la granulación.
Desde la cima, el Atlántico es visible. La posición no fue estratégica por accidente. Era la posición de quienes observan el horizonte y saben lo que viene del mar.