Palma, la vibrante capital de Mallorca, combina a la perfección historia, cultura y relajación. Sus calles estrechas, edificios coloridos, mercados animados y acogedores cafés la convierten en una ciudad que vale la pena explorar a pie. Durante tres días, puedes pasear por el casco antiguo histórico, disfrutar de la gastronomía local, descubrir miradores escondidos e incluso hacer una excursión corta a una de las hermosas playas cercanas de Mallorca. Ya seas un amante de la cultura, un entusiasta de la comida o de la playa, Palma tiene algo para todos.