El cráter Rauðibotn es uno de esos lugares escondidos en las tierras altas que se sienten completamente intactos. Ubicado en la región de Fjallabak, este colorido cráter destaca de inmediato con sus profundas laderas rojas y su vibrante musgo verde, contrastando con el árido paisaje volcánico que lo rodea.
La caminata completa dura aproximadamente 1-2 horas ida y vuelta. El sendero no está marcado, ¡pero puedes seguir las huellas, que son bastante fáciles de encontrar!
Llegar aquí requiere algo de planificación. Las carreteras de acceso son F-roads, que solo están abiertas en verano, y necesitarás un 4x4 adecuado con gran altura libre. Asegúrate de consultar las condiciones de la carretera y del clima antes de salir, ya que las tierras altas pueden cambiar rápidamente y los tiempos de conducción suelen ser más lentos de lo esperado (https://umferdin.is/enusa para consultar las condiciones actuales de la carretera).
Si te acercas desde el lado de Mælifell, el cruce del río Hólmsá puede ser una de las partes más complicadas del trayecto, y es un río importante. La ubicación del cruce no siempre es obvia, y los niveles de agua pueden variar, por lo que la precaución extra es muy importante. Si no estás seguro, espera y observa cómo cruza primero otro vehículo capaz. También hay muy poca cobertura de telefonía móvil en esta zona.
Para un acceso más fácil, puedes venir desde las tierras altas del sur a través de las carreteras F208 y F210, lo que puede evitar el cruce principal del río dependiendo de tu ruta.