Esta es una de las paradas imprescindibles de Islandia en el Círculo Dorado porque la entrada es gratuita, es fácil llegar desde Reykjavík (unos 45 min) y es el lugar perfecto si te encanta la geología. No hay tarifa de entrada general, pero sí una pequeña tarifa de estacionamiento.
Þingvellir se encuentra justo en un valle de rift donde las placas tectónicas de Norteamérica y Eurasia se encuentran y se separan lentamente, y hay senderos bien marcados (como a través del desfiladero de Almannagjá) donde literalmente puedes caminar entre ellas.
Sin embargo, no es solo geología; también puedes ver sitios históricos relacionados con el primer parlamento de Islandia (Alþingi) y explorar senderos fáciles que te llevan a la cascada Öxarárfoss, miradores de rift, vistas al lago y antiguas zonas de iglesias.
Si quieres hacer algo extra, Þingvellir es el hogar de la fisura de Silfra, uno de los únicos lugares del mundo donde puedes hacer snorkel o bucear entre placas continentales en aguas increíblemente claras (¡reserva esto con antelación si está en tu lista!).
Debido a que el parque es tan accesible y está justo a lo largo del Círculo Dorado, se llena mucho al mediodía; llegar temprano no solo facilita el estacionamiento, sino que también te da mucho más espacio para explorar sin multitudes.