Hay lugares en cada ciudad a los que los lugareños van sin pensarlo dos veces, no porque estén de moda o se hable de ellos en línea, sino porque siempre han estado allí y siempre han sido buenos. Sà Pesta es ese lugar en Génova. Escondido en un estrecho callejón del casco antiguo, este pequeño y sencillo local sirve comida callejera tradicional ligur desde 1860, y el menú no ha cambiado mucho desde entonces. Eso no es una crítica. Ese es el objetivo.
La estrella del espectáculo es la farinata: una tortita fina y dorada hecha con harina de garbanzo, aceite de oliva y sal, horneada en un horno de leña a una temperatura increíblemente alta hasta que los bordes están crujientes y el centro todavía está ligeramente blando. Suena sencillo. Es sencillo. Y es una de las mejores cosas que comerás en Liguria. También sirven torta di verdure, tartas saladas de verduras que cambian con la temporada, y panissa, una polenta de garbanzos frita que está muy infravalorada.
El comedor es pequeño, las mesas están juntas, el ambiente es ruidoso y comunitario a la manera muy italiana. No esperes un menú largo, no esperes traducciones al inglés y no esperes quedarte horas. Pide en el mostrador, busca un sitio, come bien y vuelve al día siguiente a por más.