Justo a la vuelta de la esquina del Duomo se encuentra la Piazza Mercanti, una pequeña y maravillosa plaza llena de historia y elegancia arquitectónica. Durante la Edad Media, era conocida como ‘Broletto Nuovo’ y fue un punto clave para el comercio y las actividades políticas.
Los arcos dentro de la plaza albergan un sistema secreto de comunicación medieval conocido como ‘galería de los susurros’, donde puedes hablar con algunas de sus columnas y tus palabras son transportadas a través de los arcos hasta los oyentes del lado opuesto. Se dice que los comerciantes y espías se aprovecharon mucho de este sistema para comunicarse sus secretos comerciales entre sí.
Además de la galería de los susurros, asegúrate de ver la ‘Piedra de los Fracasos’, que se cree que alguna vez sirvió como el asiento implacable para los criminales que esperaban juicio. Durante el siglo XIII, los castigos para los ladrones eran muy severos: una primera ofensa resultaba en la pérdida de un ojo y una segunda ofensa llevaba a la amputación de ambas manos.