No esperábamos encontrar uno de nuestros lugares favoritos en Marruecos escondido entre árboles y esculturas, pero eso fue exactamente lo que pasó en Anima Garden. Creado por el artista André Heller, este escape botánico de 3 hectáreas es como caminar por un sueño: parte jardín, parte museo de arte al aire libre y completamente mágico.
Cada sendero se siente como una sorpresa. En un momento estás rodeado de palmeras imponentes y flores silvestres, y al siguiente te encuentras cara a cara con una máscara gigante y colorida o una escultura surrealista escondida entre la vegetación. Es divertido, peculiar (en el mejor sentido) y está lleno de pequeños detalles que te invitan a ir despacio y simplemente explorar.
Nos encantó lo tranquilo que se sentía, especialmente después del bullicio de Marrakech. Puedes tomarte tu tiempo para pasear por los senderos del jardín, disfrutar de vistas panorámicas de las montañas del Atlas e incluso parar para tomar un café o un té de menta en su linda cafetería. Es ideal para familias, creativos o, sinceramente, cualquiera que necesite un soplo de aire fresco y una dosis de inspiración.
Anima está a unos 30 minutos en coche de la ciudad, y vale totalmente la pena el viaje, especialmente si buscas algo original e inmersivo. No te apresures, este es el tipo de lugar que se disfruta mejor lentamente, con los ojos y la mente abiertos.