Escondido en uno de los rincones más tranquilos de la medina, este vibrante callejón te hará sentir como si hubieras entrado en una paleta de colores viva. Cuerdas de lana recién teñida cuelgan sobre tu cabeza en tonos atrevidos de naranja, azafrán e índigo, meciéndose suavemente con la brisa; es un deleite visual para cualquier fotógrafo o viajero curioso.
Encontrarás esta joya dentro del Souk des Teinturiers, también conocido como el Zoco de los Tintoreros. Aquí es donde los artesanos tradicionales han estado practicando el antiguo arte de teñir telas durante generaciones. Si tienes suerte, incluso podrías verlos removiendo enormes cubas de tinte hirviendo o colgando hilos mojados para secar al sol; es fascinante de ver y totalmente único de este lugar.
La visita es gratuita y es una parada fotográfica increíble, especialmente por la mañana, cuando la luz es suave y los callejones están menos concurridos. Ya sea que busques fotos impactantes o un vistazo a la auténtica artesanía marroquí, este pequeño callejón bien vale la pena el desvío.