Los Acantilados de Los Gigantes son majestuosos acantilados de origen volcánico que se precipitan al océano, antiguamente conocidos como el “Muro del Infierno”. Se extienden a lo largo de 10 km, con cumbres que alcanzan los 600 metros, y esconden calas y ensenadas accesibles en barco, canoa o a pie a través de senderos que discurren por barrancos. Entre estos, cabe destacar el del Barranco Seco (Los Gigantes - Barranco Seco). Se trata de un sendero moderado y bien señalizado de unos 6 km ida y vuelta, con un importante desnivel de 800 metros. El punto de partida está en la Calle Tabaiba, desde donde disfrutarás de unas vistas increíbles. A lo largo del trayecto, se atraviesa una galería con un canal de agua (debes llevar una linterna para recorrerla), para luego desembocar en el Barranco Seco. La vista de los acantilados es encantadora. El punto de llegada es Playa del Barranco Seco, una playa aislada de guijarros, con aguas cristalinas, pero ten cuidado con las corrientes.
De camino a los acantilados de Los Gigantes, ¡detente a sacar algunas fotos en el Mirador Archipenque! Hay un bar muy cerca.