El Seyara Holiday Resort es un refugio acogedor y encantador en las afueras de Polonnaruwa, pero convenientemente cerca de la Ciudad Sagrada.
Este pequeño hotel está gestionado por una familia local que crea un ambiente cálido y personal en un entorno tranquilo. A tu llegada, puedes refrescarte en la piscina, y cada mañana se sirve un abundante desayuno buffet que combina platos occidentales y tradicionales de Sri Lanka. Es decir: por ejemplo, hay tortitas rellenas de coco rallado fresco y Kitul (miel de palma tradicional).
Se recomiendan las habitaciones del edificio más nuevo (la escalera tiene vistas a la piscina), ya que son más espaciosas y aireadas. Por el contrario, las habitaciones de la casa familiar son un poco más pequeñas. Quizás puedas mencionarlo al hacer la reserva.
La familia es excepcionalmente amable y se esfuerza por ayudar a los huéspedes en todos los aspectos para que se sientan como en casa, una razón importante por la que muchos visitantes regresan cada año. Y, por cierto: a pesar del término “Resort” en su nombre, el Seyara Holiday Resort es un lugar pequeño, acogedor y hospitalario que ofrece la auténtica hospitalidad de Sri Lanka.
Lo que nos impresionó de la familia: durante la época de Covid, siguieron pagando a los empleados y limpiando y manteniendo todo a diario. "No queríamos perder la motivación y por eso mantuvimos todo en perfecto estado cada día, como si los próximos huéspedes fueran a llegar de inmediato."