Taskent, la vibrante capital de Uzbekistán, es el punto de partida ideal para explorar el país y ofrece una fascinante mezcla de modernidad y tradición. El itinerario comienza en el corazón de la ciudad vieja, donde se puede visitar el complejo Khast Imam, que alberga el célebre Corán de Osmán, uno de los manuscritos más antiguos del mundo islámico. A poca distancia, el bazar Chorsu es una explosión de colores, sabores y aromas: un lugar perfecto para descubrir la vida cotidiana de los uzbekos y probar comida típica. En el centro moderno se puede pasear entre las avenidas arboladas y admirar la gran Plaza de la Independencia, símbolo del Uzbekistán postsoviético, y la Plaza Amir Timur, dominada por la estatua ecuestre del célebre caudillo. Imprescindible una visita al metro de Taskent, uno de los más bellos del mundo, con estaciones artísticas que recuerdan a las de Moscú. Taskent sorprende por su vivacidad cultural, sus parques bien cuidados, la hospitalidad de su gente y el perfecto equilibrio entre lo antiguo y lo contemporáneo. Un día no es suficiente: es una ciudad para vivirla lentamente, para captar todos sus matices.