Plaza de Armas es la plaza más antigua de La Habana. Fue construida en el siglo XVI, poco después de la fundación de la capital cubana, y desde entonces ha representado el centro político, militar y social de la colonia española.
Rodeada de elegantes edificios coloniales, la plaza toma su nombre de los ejercicios militares (“armas”) que antaño se realizaban allí. Hoy es un oasis verde en el corazón, sombreada por altas palmeras reales y grandes árboles tropicales. Lo que atrae a los visitantes es su pavimento de madera, de hecho, es la primera plaza en tener esta peculiaridad, difícil de encontrar en otro lugar.
Uno de los monumentos principales es la estatua de Carlos III de España, en el centro de la plaza, rodeada de edificios históricos como el Palacio de los Capitanes Generales, hoy Museo de la Ciudad, y el Castillo de la Real Fuerza, una de las primeras fortalezas de la América colonial.