Le Souffleur recibe su nombre del bufadero natural tallado en la roca volcánica. Cuando el mar está agitado, las olas chocan contra un tubo de lava submarino y explotan hacia arriba en un chorro dramático de rocío marino. Es salvaje e impredecible, y el sonido es como la tierra exhalando.
A veces, los mejores momentos llegan cuando simplemente estás tomando un respiro. Nos habíamos detenido para un breve descanso en Le Souffleur, un tramo escarpado de costa volcánica cerca de Saint-Leu, y fue entonces cuando lo vimos: una ballena jorobada, surcando la superficie en la lejana distancia azul. Solo un instante. Desapareció en segundos. Pero inolvidable.
👉 Consejo de experto: Ven durante la marea alta y fuerte oleaje para ver el bufadero en todo su esplendor. Consulta los horarios de las mareas antes de ir.
👉 Extra de la temporada de ballenas: De junio a octubre, trae prismáticos; este es un lugar menos conocido para el avistamiento de ballenas a lo largo de la costa oeste de la isla. Podrías ver una aleta, una cola o incluso un salto si tienes suerte.
Los acantilados son crudos y hermosos, sin barandillas, así que ten precaución, especialmente con niños. Pero para fotógrafos, viajeros tranquilos y cualquiera que anhele el drama de la naturaleza, Le Souffleur cumple.