Plage de La Saline, en la costa occidental de La Reunión, se siente como un pedacito secreto del trópico. Sus aguas poco profundas y protegidas por el arrecife brillan en tonos azules superpuestos. La arena dorada es suave, el ambiente es tranquilo, y es uno de los pocos lugares de la isla donde puedes nadar con seguridad, gracias a la laguna de coral natural.
Las familias hacen pícnic a la sombra de los árboles filao, las parejas hacen snorkel de la mano y los niños chapotean donde el agua abraza la arena. Puedes alquilar una máscara y aletas en una de las pequeñas cabañas de la playa, o simplemente flotar y soñar despierto.
👉 Consejo de experto: Ve durante la mañana entre semana para evitar las multitudes, y trae protector solar seguro para arrecifes.
👉 Joya oculta: Después de nadar, toma un batido fresco o algo de comer en L'Uni Vert o Le Choka Bleu, dos lugares tranquilos frente a la playa.
No es ostentosa. No es salvaje. Pero La Saline es pura paz, del tipo que te hace olvidar la hora y recordar por qué viajas.