El Parc de la Rivière des Roches no es un destino en sí mismo, pero es un lugar inteligente para hacer una pausa, especialmente si estás conduciendo por la Costa Este y necesitas un tramo tranquilo, una parada para un tentempié o un paseo a la sombra. Situado a lo largo de la Rivière des Roches en Saint-Benoît, justo donde el río se encuentra con el Océano Índico, este espacio verde costero atrae más a los lugareños que a los turistas, que es precisamente la idea.
Qué encontrarás aquí:
Zonas de césped abiertas para pícnics o siestas bajo los árboles
Una amplia desembocadura del río al mar, con rocas basálticas y olas rompiendo
Senderos transitables (no se requiere caminata) y espacio para que los niños corran o anden en bicicleta
Familias los fines de semana, pero mayormente vacío durante la semana
No hay tiendas ni puestos de comida, así que trae lo tuyo
Puedes escuchar el océano, ver a los pescadores en las rocas y, si lo haces en el momento adecuado, incluso avistar tortugas marinas asomándose cerca de la costa. No se puede nadar —la corriente es fuerte—, pero el ambiente es tranquilo.
👉 Consejo local: Trae un repelente de citronela si te quedas después del atardecer; los mosquitos también saben que es un parque.