Formica Léo es el primer punto de referencia en el sendero del Piton de la Fournaise y uno de los cráteres volcánicos más fáciles de alcanzar a pie. Nombrado así por el insecto hormiga león (debido a su forma de cuenco), este cono de color marrón rojizo se asienta en medio de la llanura de lava, claramente visible desde el mirador de Pas de Bellecombe.
Para llegar, descenderás por el empinado sendero en zigzag por la pared de la caldera (un desnivel de unos 100 m), y luego cruzarás a pie el antiguo campo de lava. El terreno es irregular, seco y a menudo polvoriento, pero la caminata es pintoresca y manejable para niños o excursionistas ocasionales.
En la base, el cono se eleva suavemente desde la lava negra, con tonos minerales rojos y naranjas y capas de lava visibles. Puedes caminar alrededor de él (y técnicamente sobre él), aunque es mejor evitar subir por las frágiles laderas para prevenir la erosión.
Formica Léo es un excelente punto de retorno si quieres una experiencia volcánica sin comprometerte con la caminata completa hasta Dolomieu. Temprano por la mañana es lo mejor para la luz y temperaturas más bajas.
👉 Consejo local: El descenso es fácil, pero la subida de regreso puede sentirse más dura bajo el sol del mediodía. Lleva agua, sombrero y zapatos con buen agarre.