Le Grand Bord es uno de los senderos de cresta más impresionantes de la isla, bordeando el circo de Mafate sin nada entre tú y el fondo del cañón más que el aire. Comenzando desde Le Maïdo o como parte de un circuito guiado, el sendero recorre el borde exterior de la caldera con amplias vistas sobre los islotes y picos de abajo. Se llama “el gran borde” por una razón. La caída es pronunciada, y la sensación de caminar junto a ella es inolvidable.
El sendero en sí no es excesivamente técnico, pero sí requiere no tener vértigo y un paso firme. Recorre la cresta a través de matorrales de baja altitud y roca volcánica expuesta, con miradores que dejan a la mayoría de los visitantes en un silencio atónito. No hay barreras, ni ruido, ni pueblos a la vista una vez que empiezas. Solo cielo, piedra y el sonido del viento sobre el borde.
👉 Recórrelo temprano por la mañana antes de que suban las nubes. Después de las 10 a.m., Mafate a menudo está oculto por la niebla, y pierdes toda la vista.