Il Etait Une Fois Dans l'Est es un restaurante sólido y familiar en Saint-Benoît donde la tradición criolla se encuentra con los productos de temporada, con la creatividad justa para mantenerlo interesante, sin perder lo esencial. No está de moda, pero su comida está bien preparada, es consistentemente local y vale la pena el desvío si estás en algún lugar entre Sainte-Rose y Saint-André a la hora de comer.
Esto es lo que hacen bien:
Especiales del día basados en productos frescos (chayote, palmito, carnes ahumadas)
Caris y rougails con un toque especial: jabalí, pato y risottos al estilo criollo
Ponche casero y postres locales (la tarta de plátano es un éxito)
Asientos interiores y en terraza sombreada, tranquilo pero concurrido
El servicio es relajado, pero la cocina sabe lo que hace
Es el tipo de lugar al que los lugareños llevan a sus invitados cuando quieren buena comida sin precios para turistas. También funciona como una comida antes o después de una caminata si te diriges a Grand Étang, Takamaka o Bassin la Paix.
👉 Consejo local: Llama con antelación si quieres civet zourite; no siempre está en el menú y se agota rápido.