Todo el mundo quiere ver los pueblos de piedra color miel de los Cotswolds, pero nadie quiere abrirse paso entre autobuses turísticos y multitudes de turistas para verlos. ¿El secreto? El tiempo lo es todo.
Este itinerario está diseñado para el madrugador que quiere capturar la magia de los Cotswolds en silencio, visitando primero el punto de interés más concurrido y luego retirándose a joyas escondidas.