El Castillo de los Tres Reyes del Morro, conocido simplemente como "El Morro", es uno de los símbolos más reconocibles de La Habana. Situado a la entrada de la bahía, en la orilla opuesta al centro histórico, el castillo fue construido entre 1589 y 1630 por los españoles para defender la ciudad de los ataques de piratas y potencias extranjeras. Su posición estratégica permitía controlar cada barco que entraba y salía del puerto.
El proyecto original fue encargado al ingeniero italiano Giovanni Battista Antonelli, y el resultado fue una sólida estructura militar de piedra caliza, con bastiones, torres y gruesas murallas defensivas. Su icono más famoso es el faro, añadido en el siglo XIX, que aún hoy guía a los barcos y ofrece una vista impresionante de la costa y la ciudad.
Durante el período colonial, El Morro fue escenario de varios enfrentamientos, incluido el famoso asedio inglés de 1762. Hoy, el castillo es una popular atracción turística, parte del patrimonio de la humanidad de la UNESCO, y alberga un museo dedicado a la historia marítima y militar de La Habana.
Caminar entre sus muros ofrece un viaje en el tiempo, además de vistas panorámicas espectaculares, especialmente al atardecer.