Escondido justo al lado de la parte baja de King Street, Bar 167 aporta un toque mediterráneo chic a la escena gastronómica de Charleston. Con sabores inspirados en el Mediterráneo y un enfoque en mariscos locales y de la costa este, es el tipo de lugar que funciona para todo, desde un tentempié rápido hasta una noche animada con amigos. A diferencia de su restaurante hermano, 167 Raw, Bar 167 acepta reservas, lo que lo convierte en una opción sin estrés cuando te apetece algo excepcional.
¿Cómo es el ambiente?
Una mezcla de lugareños con estilo y visitantes informados llena las mesas y la barra. El ambiente logra un equilibrio entre la sofisticación de NYC y la tranquilidad de Charleston, con pequeños grupos y parejas disfrutando de bocadillos y bebidas hasta altas horas de la noche.
Bebidas para pedir:
Los cócteles son tan creativos como el menú, elaborados para maridar a la perfección con los platos costeros de inspiración mediterránea.
Fulton Street Ricky – Una refrescante mezcla de ginebra, menta, pepino, lima y jengibre que es ligera, crujiente y peligrosamente fácil de beber.
Tzatziki Cocktail – Vodka, zumo de pepino, eneldo y limón hacen de este giro alcohólico del clásico dip algo inesperado pero sorprendentemente delicioso.
Si los cócteles no son lo tuyo, también hay una pequeña pero bien seleccionada carta de vinos y opciones de cerveza local.
Comida para probar:
El menú está centrado en mariscos, es fresco y francamente adictivo.
Caviar Cones – Cremosos, crujientes, salados y lujosos en cada bocado. Son un pedido absolutamente imprescindible.
Raw Oysters – Siempre prístinas y salobres, servidas con un toque ligero de acompañamientos para que las ostras brillen.
Shrimp Cocktail – Un clásico sencillo bien hecho, con camarones perfectamente escalfados y una salsa para mojar picante.
Mediterranean Small Plates – Dependiendo de la temporada, puedes encontrar ensaladas ligeras y herbáceas o verduras asadas con sabores intensos y brillantes.
¿Cuál es el ambiente?
Arriba, la barra iluminada crea un ambiente sofisticado y con carácter, al estilo de NYC con un toque de Nantucket. Para quienes prefieren el aire libre, un pequeño patio ofrece una encantadora opción para sentarse al aire libre. Ya sea dentro o fuera, la atmósfera es cálida, acogedora y con un estilo desenfadado.
¿Cuál es la verdadera razón para visitarlo?
Bar 167 es un lugar donde la buena comida, los cócteles fantásticos y un ambiente acogedor se unen a la perfección. Ya sea que estés disfrutando de una copa a altas horas de la noche, compartiendo pequeños platos con amigos o saboreando un tentempié tranquilo por la tarde, es un lugar donde querrás quedarte y volver una y otra vez. ¡Solo los caviar cones ya valen la pena el viaje!