El Ayuntamiento de Viena, también conocido como Rathaus, domina la Ringstrasse con una grandeza inigualable. Su fachada neogótica, de espíritu tanto medieval como moderno, presenta arcos apuntados, ventanas con tracería y grandes faroles colgantes, lo que la convierte en una de las expresiones más notables de la arquitectura neogótica de la ciudad. Diseñado por Friedrich von Schmidt y completado en 1883, el Rathaus fue construido durante la gran transformación de Viena en el siglo XIX.
El exterior es una obra maestra en sí mismo, con hileras de ventanas ojivales, pasillos con arcadas y figuras de gárgolas aferradas a los salientes. En el interior, se dice que el Rathaus es aún más extraordinario, con grandes escaleras, salones ceremoniales y pasillos abovedados. Sin embargo, solo se puede ver como parte de una visita guiada, algo que descubrí que debe reservarse con mucha antelación, así que asegúrate de consultar su sitio web antes de tu visita.
La Rathausplatz, la vasta plaza frente al edificio, es uno de los grandes escenarios cívicos de Viena, donde se celebran mercados, festivales, conciertos y celebraciones navideñas.