Hacer un safari en Sri Lanka es una lotería, hay que tener suerte, y la mía fue realmente espectacular. Fue mi primer safari y no podría haber pedido algo mejor, nos encontramos rodeados de unos 200 ejemplares de elefantes. Una tarde increíble, cara a cara con los gigantes de la naturaleza.
Qué saber sobre los elefantes de Sri Lanka
Los elefantes que verás aquí (Elephas maximus maximus) son una subespecie del elefante asiático. Son ligeramente más pequeños que sus "primos" africanos y tienen orejas menos grandes, pero encontrártelos a pocos metros de distancia sigue siendo una experiencia impresionante.
El factor suerte: El riesgo de principios de noviembre
Yo fui a principios de noviembre, un período de transición muy delicado:
La migración: En estas semanas, los elefantes comienzan a moverse entre los parques de Minneriya, Kaudulla y Eco Park en busca de agua y comida.
La incógnita: No estábamos nada seguros de verlos. ¡Piensa que la semana antes de mi visita solo habían avistado dos en todo el tour!
El consejo: Pregunta siempre a los conductores locales cuál es el mejor parque para ese día en concreto, ellos se mantienen actualizados sobre los avistamientos en tiempo real.
La experiencia del Safari
Ver a las familias de elefantes con sus crías jugando en la hierba alta cerca del embalse (Minneriya Tank) es pura magia. A pesar de que la selva es densa, los claros alrededor del agua ofrecen una visibilidad increíble. Es un momento de paz y poder de la naturaleza que nunca olvidaré.