Para mi última noche en Sri Lanka, antes de tomar el vuelo de regreso a Italia, me alojé en The Kingsbury y no podría haber hecho una elección mejor. Es un hotel precioso, elegantísimo y mantenido de forma impecable, perfecto para terminar el viaje con broche de oro.
Debo hacer una mención especial al desayuno. Una elección gigantesca que abarca desde lo dulce a lo salado, con platos locales e internacionales. Es realmente excelente y te dará la energía adecuada para afrontar el largo viaje de regreso.
El equipo del hotel es de una cordialidad desarmante. Son súper serviciales y están listos para satisfacer cualquier petición con una sonrisa, haciendo la estancia aún más agradable.
Está situado en una posición estratégica en Colombo, ideal para una última vuelta por la ciudad o para llegar cómodamente al aeropuerto.
Si buscas un lugar donde sentirte mimado y disfrutar de un poco de lujo antes de volver a la realidad, este es el lugar adecuado.