Altea es uno de nuestros pueblos favoritos en la Costa Blanca. Con sus calles empedradas, casas encaladas y toques de buganvillas, parece que te adentras en una postal mediterránea. En este paseo de dos horas te guiaremos por plazas tranquilas, miradores escondidos y la icónica iglesia de cúpula azul en el corazón del casco antiguo. Es la manera perfecta de empaparse del encanto y la atmósfera de este lugar mágico.